Hasta nuestros días, sólo efectos de ciencia
ficción, trasladaban personas en ascensores neumáticos.
Hoy no sólo la imaginación, sino la realidad, lo transporta
en una cápsula transparente, sin ayuda de cables, poleas o pistones.
El viaje es a través de una estructura autoportante, liviana y
resistente de aluminio encastrable y policarbonato.
Sólo ha de quedar la tarea de decidir el lugar por dónde
comunicarse con los otros pisos de su casa, barco,oficina, dúplex,
etc, olvidándose de la caja de hormigón; de guías
amuradas; de fosas bajo nivel y de las pesadas salas de máquinas.
Esta extraordinaria tecnología ha hecho que el futuro sea realidad.